RESEÑA HISTÓRICA
DEL CASCO COLONIAL DE CALABOZO
Por: Ysnardo Conigliaro
ANTECEDENTES
HISTÒRICOS: Contaba el Dr. José Antonio Silva Agudelo, cronista de Calabozo
(q.e.p.d.), que: “durante mucho tiempo de la conquista, los llanos
guariqueños fueron una especie de tierra de nadie. La raída de conquistadores y
aventureros se desperdigaban por estas inmensas soledades, trajinando en busca
de El Dorado, del rescate de oro con los indios, o con expediciones cazando
indios como animales para someterlos a la esclavitud.
La historia de Calabozo está muy ligada a la riqueza
ganadera. En 1560, llegó el ganado a los llanos y para 1650 habían 137.680
reses. Después llegaron los centrales a fundar sus hatos en estas tierras, pues
aparte de Caracas y Valencia, San Sebastián de los Reyes, era el único sitio poblado
de esta región central.
Los primeros conquistadores españoles en su transitar por
los rumbos donde más tarde se fundaría Calabozo, encontraron en los llanos del
río Guárico una fuerte resistencia de parte de los indios Caribes y de sus etnias:
cumanagotos, apones, aoriguires, otomacos, mapoyes, guàricos y guamos. Garcì
Gonzáles de Silva debió atravesar por estas cercanías en sus jornadas punitivas
contra los amenazantes Caribes que incursionaban hasta Valencia a hurtar
caballos en los hatos de la jurisdicción de lo que hoy es Calabozo y San
Sebastián de los Reyes.
Existe la referencia histórica de que Fray Salvador de
Casabermeja fundó a Jesús de Nazarenos en el año de 1694 y de que en ese mismo
sitio existía ya un pueblo indígena llamado Calaboco ò “carabuz” según dialecto
indígena; a lo que los españoles castellanizaron por Calabozo..
Los misioneros capuchinos se dividieron el territorio de los llanos para su
penetración evangelizadora de los indios de estas regiones y hacen su primera
exploración a finales de 1720, toda esa larga comitiva parte a mediados del mes
de Noviembre y se internan por los llanos de Cojedes y Portuguesa e intentan
penetrar más allá del Apure y del Orinoco. De esta expedición que dura hasta
1721 salió la idea de persuadir a los indios a que se redujeran a pueblos.
Con excepción de los Caribes todos se manifestaron
proclives a esa idea. Cerca de Cabruta, en el mismo Orinoco, estuvieron con los
indios guaiquires y mapoyes y éstos quedaron con Fray Salvador de Cádiz y Fray
Bartolomé de San Miguel en que saldrían
a poblarse a las mesas de Calabozo sobre el río Guárico como de hecho lo
cumplieron.”
FUNDACIÓN
DE LAS MISIONES: Según el Dr. Lucas Guillermo Castillo Lara, en su obra: “Villa de Todos
los Santos de Calabozo, El derecho de existir bajo el sol”, que a principios del mes de Abril de 1723
los dos misioneros se encontraban ya en plena actividad fundadora. Fray
Salvador de Cádiz se encargó de dirigir la fundación de la “Misión de la
Santísima Trinidad ” ò Misión Abajo con indios de
nación guaiquires, mapoyes, y otomacos; entre todos hacían la cantidad de 220
indios. A su vez Fray Bartolomé de San Miguel tuvo a su cuido la fundación de la Misión de “Nuestra Señora de Los Ángeles” ò Misión Arriba, con 300 indios de
nación abarecotos, otomacos y guires. Estas Misiones estaban distantes una de
otra, una legua.
Lo primero fue erigir las chozas de los indios y una
enramada para que sirviera de iglesia provisional. Todo sometido a una notación
de pueblo, con su delineación de calles y plaza.
FUNDACIÓN DE LA VILLA ESPAÑOLA:
La nostalgia de su vivir errante hacia a los indios de
estas Misiones a permanecer en constante tensión de fuga, razón por la cual los
dos frailes ven como única solución el fundar una Villa Española de guardia y
custodia de indios, cercana a las Misiones, que las ayudaran a reducir a pueblo
a los indios y a evitar las frecuentes fugas; pues en varias ocasiones, la vida
de estos dos clérigos estuvo en peligro, ya que el respeto y sumisión hacia los
misioneros había cambiado por una altanera y amenazante actitud.
Esta solicitud que hicieron estos misioneros de fundar
dicha Villa, a las autoridades gubernamentales y religiosas, fue aprobada y es
así como estos dos religiosos, junto a la ayuda que reciben de Fray Marcelino
de San Vicente, comienzan a visitar los hatos y poblaciones más cercanas y de
otras jurisdicciones con el propósito de invitar a las familias españolas a que
vinieran a estos lares a fundar dicha Villa, prometiéndoles buen porvenir, con
sitios y solares para construir sus casas, asientos para sus hatos de ganado,
tierras de labor y vegas para sus cultivos.
Atendiendo este llamado, poco a poco fueron llegando las
12 familias fundadoras de la Villa, que vinieron de San Carlos de Austria,
Villa de Cura, la Victoria, Valles de Aragua, San Sebastián, etc. y con ellas se
dio inicio el 1º de Febrero de 1724 a la misa que precedió a los actos de la fundación
de la Villa de
Nuestra Señora de la
Candelaria y de todos los Santos de Calabozo.
Escogen el lugar donde hoy está nuestra Iglesia
Catedral y la Plaza Bolívar, bendicen el sitio, rodilla en tierra y cruz en mano
y junto a las 12 familias fundadoras, se dio inicio a la misa que precedió a
los actos fundacionales de esta Villa. Después de la misa, proceden a trazar
con cordel el sitio donde se edificaría la iglesia y el cuadrado donde hoy día
está la Plaza Bolívar, otrora, plaza mayor; y paralela a este cuadrado, se
trazaron las calles del poblado. Luego miden los sitios donde se construirán
las casas de estas 12 familias españolas.
Después de esto, se les asignan las tierras de labranzas y pastoreo de
sus ganados. De aquí surgen las heredades de los hatos de la Cruz Rubiera, San
Diego, El Frío, Altagracia, Las Lajas, Los Aceites, Corozal, Las Palomas, Las
Matas, etc.
Los poderosos que dirigían la economía ganadera desde Caracas,
demandaron la nulidad de la fundación del pueblo de Calabozo, pleito que en
justicia perdieron tras la heroica defensa que hicieron los frailes Marcelino
de San Vicente, quien ahora era Prefecto de !a Misión de Los Llanos y Fray
Salvador de Cádiz, único defensor de los derechos de los indios sobre estas
tierras.
Dicho pleito promovido por Lorenzo Ponte, llega a su fin el día que el
Alcalde Ordinario de San Sebastián de los Reyes: Diego García Mujica, procedió
a medir los ejidos de! Pueblo y declaró definitivos los autos de mensura del
año 1.732. Estuvieron presentes en dicha mensura: Fray Marcelino de San Vicente
(Prefecto de la Misión de los Llano), Pedro Luis Mirabal (Justicia Mayor de
Calabozo), Marcos Sarmiento (Procurador de San Sebastián), Juan Borges Méndez
(Regidor que fue de San Carlos de Austria), Silvestre Loreto de Silva, José Martínez
y mucha gente. Posteriormente el gobernador y Capitán General José Carlos de Agüero,
declaro en 1.770 como definitiva dicha mensura, terminando así el largo litigio
que pretendía hacer desaparecer la Fundación de la Villa de Todos los Santos de
Calabozo. Ya Calabozo no tendría quien le molestara más por sus ejidos, a pesar
de la apelación que hicieran contra dichos actos, los herederos de Don Lorenzo
Antonio Ponce.
A CALABOZO LE CONCEDEN TITULO DE VILLA EXIMIDA: El gobernador José Solano, progresista como nadie,
había pedido al Rey Carlos III confirmase a Calabozo el Título de Villa Eximida
por no serle a él facultativo hacerlo y el Monarca, el 20 efe Abril de
1.774, desde Aranjuez (España), concedió al pueblo de Todos los Santos El
Titulo de Villa Eximida, con todas sus preeminencias y privilegios, como los de
usar Escudo de Armas, Picota y Horca, dos (2) Alcaldes Ordinarios, seis (6)
Oficios de Regidores, cuatro sencillos y los otros dos con Títulos de Alférez
Real y Alguacil Mayor, Escribanía Pública y de Cabildo. De inmediato el Rey
comisionó al gobernador de Caracas para que instalase el Cabildo ó encargase de
ello a una persona de su confianza, debiendo seguidamente "demarcar dehesas
para los ganados de labor y del abasto y crear un fondo ó arbitrio que sirva,
de fondo de rentas y propios para que el. Concejo subvenga sus ordinarios y
contingentes gastos y que el Escudo de Armas lo pueda usar en sus estandartes,
banderas, escudos, sellos, etc.".
INSTALACIÓN DEL
PRIMER CABILDO DE CALABOZO: En cumplimiento de
la Real Cédula que le otorgó el Título de Villa Eximida al pueblo de Calabozo,
el gobernador José Carlos de Agüero, encargó a Don Sebastián Mier y Terán,
ganadero con muchos hatos en Calabozo, Alcalde Ordinario de la Santa Hermandad
de Santiago de León de Caracas para que lo representase y Don Sebastián impuso
al pueblo del Titulo de Villa Eximida y
el 1° de Enero de 1.776 instaló
el primer Cabildo, el cual quedó integrado de la siguiente forma: Alcalde de
Primera Elección: Don José García, Regidor Alférez Real: Francisco José Delgado;
Regidor Alguacil Mayor: Don Juan Acosta Espinosa de los Monteros; Regidor Decano:
Don Andrés Curbelo; Regidores sencillos: Don Rafael Villamediana, Don Juan González
de Araña y Don Pablo José de Silva; Procurador General: Don Juan Gutiérrez de Moriega
y Escribano Público y de Cabildo: Don Miguel Domínguez. Previa a la instalación
del Cabildo, Mier y Terán posesionó a Calabozo de las tierras que le
pertenecían y del Título de Villa Eximida. Calabozo ahora podía mirar con
desdén y orgullo a todos los pueblos vecinos, pues era Villa Eximida, tenía
Cabildo y poder cuando algún geógrafo de Caracas quisiera disputarle la
propiedad de sus tierras.
Otro dato curioso de los pobladores del Casco
Históricos Colonial donde estamos
insertos, se le atribuye al Dr. Daniel Mendoza quien
dice en su libro "El Llanero" que las familias fundadoras de
Calabozo, eran de origen andaluz. Hasta hace poco tiempo se conservaban entre
los vecinos de Calabozo costumbres netamente andaluzas.
Todos estos acontecimientos narrados hasta ahora,
están íntimamente ligados a la historia Casco Histórico Colonial, por estar
enclavado dentro de las primeras casas que conformaron la comunidad calaboceña
desde el mismo momento de su fundación como pueblo.
CONSTRUCCIÓN DE LAS PRIMERAS CASAS DE TEJAS:
Según se desprende de un informe del año 1.727 que
el Cabildo y Ayuntamiento de la Villa de Calabozo hace al Señor Gobernador y
Capitán General, donde le relatan todo lo concerniente a la fundación de la
Villa, dice "Durante este tiempo se adelantó mucho la poblazón, se
construyó iglesia parroquial aunque pajiza, con todo aseo, tres altares, lámparas
de plata, campanas, con todos, los ornamentos necesarios, todo a espensas y fervor
de los vecinos, quien así mismo fabricaron Casa Real y cárcel, todo pajizo, al
estilo del país, pero con aseo. Se adelantó mucho la villa, así en construcción
de casas como en congregación de vecinos".
Continúa el Cabildo con sus informes. Ano 1776:
"Sucediéndole en la Tenencia Don Juan Acosta Espinosa de Monteros, vecino
de esta Villa, quien gobernó seis años y medio con la mayor satisfacción de los
superiores y de los vecinos, siendo su principal objeto el desempeño de su
obligación, en la distribución de la justicia, sin perder de vista el lustre y adelanto
de esta Villa, pues inmediato que tomó el empleo, trajo oficiales de afuera y
fabricó su casa con tejas, lo que imitaron después muchos vecinos; fabricó las
Casas Reales de teja, que son las que hoy permanecen; solicitó las licencias
correspondientes para la construcción de la nueva parroquia, que se está
construyendo de rafas, tapia y ladrillo; esforzó al vecindario a que impetraran
la Real confirmación de Villa, practicando todos los
oficios que conducían a este fin".
Nota: Es fácil deducir, al leer este informe que el Cabildo le emite al
Gobernador y Capitán General de la provincia de Caracas, -que las primeras
casas de tejas se comenzaron a construir después de 1.776.
Según documentos del año de 1.770 (Relación de las
Misiones del Orden de Capuchinos en Venezuela) "Las labranzas se hallaban
a orillas del río Guárico, cuyas periódicas inundaciones las más de las veces
las arruinaban. La pesca, que al principio fue bastante vigilada y hasta
suprimida por facilitar la fuga de los indios, lo mismo que la caza, constituían
entonces sus ocupaciones".
En 1.755 el cura y Vicario Juan. Ángel Leal con
mucho entusiasmo del público, tiene la feliz iniciativa de sustituir la triste
iglesia de paja y bahareque con un templo que dijera de la piedad de sus fieles
y del celo de sus espíritus religiosos. Quizás fue emprendida la obra en 1.776.
El 7 de Enero de 1.790, terminada ya, solemnemente la bendice su iniciador y constructor
el Pbro. Juan Ángel Leal. .
VISITANTES ILUSTRES:
v
El 15 de marzo de
1.780, ocurre la ¡lustre visita del excelentísimo Sr. Dr. D. Mariano Martí,
Obispo de Caracas quien en las visitas pastorales que realizara a todos los
pueblos dé esta parte de los llanos, iba haciendo un censo poblacional, lo más
pormenorizado posible para esa época, información de vital importancia que se
toma como referencia a la hora de indagar sobre la población existente en las
mismas. Dice también, en sus anotaciones, que en esa época, la nueva iglesia
(Catedral) estaba en construcción.
v
En 1.800, Calabozo
recibe la visita del científico y naturalista alemán Alejandro de Humboldt y
entre otras cosas conoce a Don Carlos del Pozo y Sucre, constructor de una
maquina generadora de electricidad, tan completa, según Humboldt, como las de
la época en Europa. Dicha maquina fue fabricada por del Pozo, empíricamente.
Gracias a este personaje, Calabozo es conocido en todos los ambientes
culturales y científicos de Europa. Este emblemático visitante, al arribar a
Calabozo, vino por vía fluvial, navegando en un Bongo y es de suponer que
también arribó por Las Escalinatas (Puerto Colonial).
• En el invierno de 1.847 llegó a Calabozo,
procedente de lo Llanos de Apure y Barinas, la comitiva del General José
Antonio Páez y de su hijo Ramón, quien había sido educado en Europa y Estados
Unidos. Ramón Páez dejo escrito en su obra Escenas Rústicas de Sudamérica o
Vida en los Llano de Venezuela "La ciudad de Calabozo, capital de la
provincia del Guárico, está situada sobre el extremo norte de la mesa o
planicie del mismo nombre y domina la extensa vista de la pintoresca comarca
bañada por el hermoso río que da su nombre a la provincia. Lo que no ocurre con
las demás ciudades de los Llanos. Calabozo es una ciudad bien construida con
sus calles trazadas a cordel. Las casas son claras y cómodas, y compiten con
las mejores de la capital de la República. Tiene varias hermosas Iglesias, una
de las cuales fue edificada a expensas de un rico propietario de ganado del
lugar, y es uno de los templos más hermosos del país" (refiriéndose a la
Iglesia del Carmen).
v
El 15 de agosto de
1.811, visita nuestra ciudad, remontando el río Guárico la flotilla que
conducía al celebre patriota chileno José
Cortés de Madariaga, permaneció aquí por motivos de lluvia 5 días,
los cuales fueron de júbilo patriótico para Calabozo.
En pleno mediodía había llegado el padre al paso de
la Misión de Abajo (Misión de la Santísima Trinidad). Poco después a las
cuatro de la tarde, en medio del regocijo general, se presenta una comisión
compuesta por el Teniente Justicia, de todo el Cabildo y de algunos importantes
vecinos de la Villa, quienes, una vez dada la bienvenida al sacerdote en nombre
de los calaboceños y de expresarle los nobles sentimientos que éstos abrigaban
por su causa y su persona, le conducen triunfalmente a Calabozo, en la cual es
recibido el canónigo con las entonces mayores demostraciones de júbilo y
contento: música, repiques de campanas, fuegos artificiales y repetidos himnos
patrióticos entonados en coro por el pueblo. En Calabozo permanece cinco días
el padre Madariaga con motivo de las lluvias. Es asistido espléndidamente. La
distancia de Calabozo a Caracas la recorre a caballo, proporcionados éstos por
los calaboceños. Veamos como se expresa el padre: "! Parece que la
hospitalidad es atributo peculiar de los habitantes de este bello país! Los
hijos de Calabozo la ejercen con maneras obligantes, sin pretensiones y con el
mayor esplendor!".
Cien años después, para conmemorar ese
acontecimiento, en 1.911, el General Juan Vicente Gómez, reviste de concreto el
antiguo puerto colonial de Calabozo denominado "Las Escalinatas" por
ser este el sitio por donde arribó a la ciudad este ¡lustre prócer.
v
Además de estos
distinguidos viajeros, Calabozo tuvo el privilegio de ser visitada también por
otros dos insignes viajeros alemanes, me refiero a Friedrích Geretácker, 24
de Abril de 1.868, y a Cari Sachs (1.876), Médico alemán enviado por la
Academia de Ciencias de Berlín a estudiar los Gimnotos (Anguila Eléctrica ó
temblador) mencionadas por Humboldt. Este último personaje permanece en la
ciudad desde octubre hasta marzo de 1.877. Es de suponer que también que
también arribaron por el antiguo puerto Colonial (Las escalinatas).
• Ya en el
siglo XX (Abril de 1.927), se trasladó a los Llanos de Calabozo una excursión
científica auspiciada por el Gral. Juan Vicente Gómez, el Banco de Venezuela y
la Cámara de Comercio de Caracas, ésta tenía como finalidad estudiar el
paludismo y la anemia producida por el anquilostoma duodenal y estaba
conformada por el Dr. Juan Iturbe, el Dr. R. Hill de la Rockefeller Fundación,
el sabio naturalista Henri Pittier, los señores Edgar Anzola, Lucas Carpió y
los hermanos Granados como cinematografistas y fotógrafos y otros. A propósito
de esta expedición científica, la Cámara de comercio de Caracas publicó un
boletín en mayo de ese año, en el cual se relatan detalles de la excursión y en
la cual se lee, entre otras cosas: "No es posible verse acogido en parte
alguna de mejor manera a cómo lo fuimos en Calabozo. De un modo franco, amistoso
y culto".
v
En 1.950, visita
Calabozo el Dr, Arturo Uslar Pietri, acompañado de Alfredo Boulton. El escritor
dejó plasmada su visión de la ciudad en una obra denominada Tierra
Venezolana: "En torno a la plaza, Calabozo se extiende en el vaho de
sopor de la siesta. Es una tibia y húmeda pesadumbre que hace cabecear. Del
Chianti y de las pastas de un restaurante italiano, hemos salido a la sombra
adormecedora de la plaza, con su amplia fachada de oro desvaído, tocada de
largas manchas de
Pátina negra, se alza sobre los techos oscuros y las
paredes claras de las casas dormidas.
EL CASCO COLONIAL TUVO UN GRAN CONSTRUCTOR: DON JOSÉ RAMÓN GARCÍA.
Al tratar el tema de la configuración física del
Casco Histórico Colonial que tanto nos enorgullece, tenemos que nombrar a un vecino que contribuyó, en buena parte, con su esfuerzo y tesón, la mayoría de las casas ubicadas a todo lo
largo de la calle García (hoy Calle 3), donde algunas, todavía están en buen estado, otras
deterioradas por el tiempo y por el descuido
culpable de las autoridades competentes y por parte de sus ciudadanos, quienes
todavía no se atreven a poner en marcha los mecanismos necesarios para su
rescate Me refiero a Don José Ramón García (1.795 - 1.858) hombre dedicado al bien y al progreso del pueblo donde habitó.
Dicho personaje, después
de haber construido la Iglesia
"El Carmen" entre los años de 1.835 y 1.846 con su propio peculio, se dio a la tarea de construir casas,
en la que hoy conocemos como la calle 3. Las mejores construcciones hechas por este señor se
encuentran en esta calle ya que
allí tenía su residencia y la de sus
familiares más cercanos, que todavía existen.
También construyó casas en otras
calles del Casco Histórico,
hasta et punto de que. según investigaciones realizadas por el pintor y hombre amante
de la historia nuestra: Víctor Loreto, las casas construidas por él en todo el
pueblo, podrían alcanzar a la
cifra de 115, razón por la cual su memoria permanecerá para siempre en nuestra
cuidad y para que con sobrada razón esta calle, por resolución del Ilustre
Concejo Municipal de Calabozo, a solicitud de don Luis Corrales (padre), quien
propusiera en sesión
deliberante, que se diera el nombre del
eminente ciudadano Don José
Ramón García, a la calle
que partiendo desde la plaza
"El Carmen", (hoy plaza Los
Obispos) se proyecta hacia el Este hasta finalizar en la "Aguada
Arriba", hoy Parque Lazo Martí.
Es de presumir
los esfuerzos y la tenacidad
de este hombre, en una región que no producía los elementos absolutamente necesarios para construir, con excepción de muy pocas cosas, ya que la mayoría de los materiales empleados,
sin omitir gastos, se obtuvieron
de otras regiones cercanas: La Cal era
de Ortiz, la madera, que lógicamente toda era de primera, de las reglones de
San Francisco y de San José de Tiznados. De Parapara, acudían muchísimos
trabajadores para conducir la madera y
la Cal, en época de verano.
Calabozo solo ofrecía la tierra
y el arrecife; las tejas y los
ladrillos, eran fabricados aquí.
Es necesario tomar en cuenta las distancias que existía
entre las reglones de donde se acarreaban
estos materiales hasta Calabozo.
En aquellos tiempos, llegaban arrastrados por yuntas de bueyes en largas
caravanas, a través de largos
caminos, en época de verano. Este
tipo de transporte atormentaba, sobre todo a esos trabajadores que marchaban
sujetos al ritmo insoportable de las yuntas. Sin embargo, los materiales llegaban a su destino, porque
para esos hombres, era cosa baladí y trivial si se quiere.
Se dice que Don José Ramón, poseía 18 hatos propios y que su mano siempre se
extendía para aliviar la miseria y para alentar las
necesidades de su pueblo. También se dice que el dinamismo de aquel hombre era
insuperable y su actividad incansable: dos polos positivos donde asentó su fortuna con mano potente y cerebro privilegiado, indulgente y comprensivo.
Odiaba la usura y hacía circular el dinero, contribuyendo de modo poderoso al
bienestar económico y social de todos y es por esto que nuestra ciudad le rinde
un merecido afecto, admiración y respeto
a este poblador y constructor de casas de estilo colonial.
En la
otrora calle García, se encuentra ubicada la casa que fuera Palacio de Gobierno, cuando Calabozo era Capital del Estado, adquirida por el General Manuel Sarmiento
en 1.908 en su condición de Presidente del Estado Guárico, actualmente esta casona es la sede de la Biblioteca Pública "Ana
Luisa Llovera*..
Licdo. Ysnardo N. Conigliaro Bolívar
Junio de 2017
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